“La
diversidad que caracteriza a la sociedad y, por consiguiente, al sistema
educativo hace referencia al abanico de personas diferentes que responden a
varios factores: la lengua, la cultura, la religión, el género, la preferencia
sexual, el estado socioeconómico, el marco geográfico, la capacidad física,
psíquica, o sensorial, la situación afectiva, etc.” (ARNAIZ, 2003: 171).
Es
verdad nuestra sociedad, sistemas educativos e incluso los contextos laborales
se rigen por esta diversidad y más que diversidad por rasgos y estados físicos,
catalogando y denotando deficiencias que rompen con estereotipos marcados por
dicha sociedad, en infinitas ocasiones hemos escuchado "ya viste es
ciego", "pobrecito no habla", ¿por qué, decir eso?, e incluso
nosotros somos discapacitados y tenemos déficits, sería importante y un paso
grande al respeto y que como sociedad elimináramos ese tipo de comentarios e
ideas, si nos diéramos a la tarea de observar y conocer a las personas, nos
llevaríamos sorpresas.
Esto
nos deja esto como futuros docentes el implementar estrategias de atención a la
diversidad existente dentro de un grupo escolar, el observar y determinar las
diferencias entre alumnos, es uno de los primeros pasos a realizar para poder
implementar una intervención y atención adecuada en base a las características
y habilidades que poseen los alumnos. Es importante implementar en nuestras prácticas de enseñanza-aprendizaje, aspectos
que consideremos que sean pertinentes para la construcción del aprendizaje de
nuestros alumnos.
Uno
de los cambios que quisiera lograr comienza con una lucha para eliminar o disminuir los
prejuicios y estereotipos, es un camino largo y amplio, pero no hay batalla pequeña
cuando se quiere lograr un cambio.